Un sincericidio. Eso ha sido la cuarta jornada de reflexión, en la que los principales referentes del Partido Justicialista pronunciaron discursos que dividen las aguas no sólo con la oposición, sino también con algunas corrientes internas que, según sus referentes, no aceptan la unidad partidaria. Más allá de las expresiones, en definitiva, todos coincidieron en que las puertas siguen abiertas para evitar una sangría interna de cara a las elecciones generales de 2027.

En El Cadillal, la cúpula oficialista convocó a los dirigentes territoriales que, en gran medida, se quedaron en el camino durante los comicios de 2023, que consagró a Osvaldo Jaldo y a Miguel Acevedo como gobernador y vicegobernador. La dirigencia presente quería una “prueba de amor” por parte del conductor de la provincia. Jaldo reconoció que la convocatoria fue un clamor de los referentes del PJ, convertidos en mensajes que le llegaban al celular. El mandatario sabía que las heridas de varios “compañeros” siguen abiertas y por eso aprovechó el convite para tratar de sanarlas.

Los mensajes en el predio de ATSA incomodaron a varios de los presentes. Por ejemplo, cuando el ministro del Interior, Darío Monteros, trazó una línea divisoria con las corrientes disidentes de la Casa de Gobierno. Sin vueltas, el funcionario recordó que Juan Manzur dejó una gestión con compromisos financieros diferidos tanto a Jaldo como a Acevedo, en octubre de 2023. “La provincia pagaba sueldos con anticipos financieros que le pedía al Banco Macro. Antes de irse, tomó créditos que hoy el gobernador tiene que afrontarlos”, recordó. Fue la introducción que Monteros realizó para explicar los motivos por los cuales el mandatario tiene sintonía institucional con el presidente Javier Milei. En ese sentido, apunto directamente contra el diputado Pablo Yedlin, al rememorar que, en 2017, cuando Manzur era el gobernador, “el abanderado para negociar leyes en el Congreso con Mauricio Macri fue el propio Yedlin”. “Fuimos al Congreso a votar una ley que, lamentablemente, no favorecía a los jubilados. Lo viví en carne propia, porque por esa decisión asumió Gladys Medina (actual diputada jaldista) y tuvo que votar contra los jubilados por pedido del compañero Manzur por el bien de Tucumán”, relató. Y acotó: “entonces era intendente y me acuerdo que nos llevaron a Casa Rosada a sacarnos fotos con Macri, a diferencia del actual gobernador que no llevó a ningún jefe municipal a retratarse con Milei. Se negocia para que tengamos una provincia en paz. Y Jaldo tuvo que hacerse cargo de algunas obligaciones que la Nación recortó a la provincia”. Monteros expuso que, a fines de 2023, tres de los cinco diputados de Tucumán Primero acompañaron a Jaldo para negociar con la Nación, lo que fue el posterior bloque Independencia. Al cerrar su mensaje, el ministro abogó para que, en 2027, la fórmula oficialista se repita.

La secuencia del sincericidio continuó con el discurso de la intendenta capitalina, Rossana Chahla, que recordó a varios de los asistentes que el pasado era imperfecto, aunque el presente y el futuro los encuentra nuevamente en la senda justicialista. Dos de ellos acusaron recibo: el presidente del Ente Tucumán Turismo, Domingo Amaya que, en 2015, compartió fórmula con el radical José Cano, dentro de lo que fue el Acuerdo por el Bicentenario, que enfrentó al binomio que integraron Manzur y Jaldo. El otro fue Enrique Romero, que fue subsecretario de Tránsito en la gestión municipal de Germán Alfaro. “Podés estar de un lado o del otro. Y si hay disidentes, hay que traerlos. Todos tienen que estar adentro del partido, sin recordar el pasado de cada uno”, expresó Chahla. La jefa municipal defendió su rol dentro de la estructura oficialista. “Yo no vine al peronismo; no soy de cuna peronista. Elegí al peronismo. Estuve, estoy y estaré dentro del partido”, enfatizó.

Mirando a las dirigentes que asistieron al almuerzo, Chahla fue muy clara respecto del protagonismo de ellas. “A las mujeres nos exigen el doble y nos reconocen la mitad”, afirmó, instándolas a tener un rol central en la vida política justicialista. Y les pidió a los presentes que acompañen, con acción, las administraciones de Gobierno. “No hagamos cosas que después den para hablar. Si hacemos más de lo mismo, no tendremos resultados distintos”, continuó.

Con la intención de poner paños fríos a tanta efervescencia discursiva, el vicegobernador  tomó el micrófono y señaló que, dentro de la estructura partidaria, se pueden tener miradas diferentes y admitió que, pese a que algunos, con mucha militancia, estuvieron en veredas distintas, hoy están nuevamente contenidos en el PJ. En su mensaje, embistió contra “la ultraderecha que vino a destruir al Estado; somos todo lo contrario, defendemos a la gente”. “Hay un concepto básico que debemos reivindicar en el peronismo: primero está la patria, luego el movimiento y, finalmente, los hombres. En 2027 estará en juego mucho más que una fórmula o que un nombre; estará en juego el bienestar de la gente, ya que si La Libertad Avanza aplica en Tucumán lo que hace en la Nación, nos llevarán puesto y ya vimos que fueron contra los discapacitados, contra los jubilados y contra las universidades”, arengó el presidente de la Legislatura. Acevedo reconoció “la cintura del gobernador para negociar con el Gobierno nacional para darle gobernabilidad a Tucumán”. “Me puse a la par de él para darle institucionalidad, porque, como decía, primero está la provincia. Entonces, el PJ tiene que seducir de nuevo a la gente, reconociendo los errores y dejando de lado las diferencias”, sentenció.

Y llegó el turno de Jaldo, que habló del trasvasamiento generacional y del acompañamiento de la dirigencia territorial que no tiene cargos institucionales, ya que “las urnas no los favorecieron, pero los dirigentes están a la par nuestra. No hay nada más lindo que esta familia peronista”, exclamó. Reivindió, en su discurso, la figura de Fernando Riera, de Amado Juri y de Julio Miranda. Resaltó las figuras de Acevedo, Chahla, Monteros y del presidente subrogante de la Cámara Sergio Mansilla. Y embistió otra vez contra los influencers libertarios, “el conejito saltarín y todos aquellos que revindican a La Libertad Retrocede en Tucumán. No nos van a correr con la vaina”. El vicepresidente del PJ dijo que ese partido sigue teniendo los brazos abiertos, porque lo que se ha construido en los últimos años para la unidad es importante, pero no suficiente. Rememoró que el peronismo es fuerte en distintos puntos de la provincia, “que se ganaba con poco en el Oeste y que se hacía la diferente en el Este. Y con Chahla se recuperó la Capital”. “Había que tener coraje para presentarse; Rossana la tuvo y aceptó ser la candidata”, acotó el titular del PE.

 Jaldo insistió con que el adversario electoral no está dentro del PJ, sino que “viene de Capital Federal, de La Libertad Retrocede y que les dijo a ustedes en la cara que, si ganan las elecciones, van a desaparecer las comunas”. Por eso, instó a los dirigentes a defender las políticas inclusivas, aunque justificó el diálogo institucional que tiene con Milei y su gabinete. “No me preocupa que me digan Jaldei o peluquín. Yo me debo al peronismo, pero ante todo, a Tucumán y lo hago por el bien de la provincia”, remarcó. Casi al finalizar su mensaje, el gobernador señaló que si La Libertad Avanza gana en la provincia, esos dirigentes debían olvidarse al menos por ocho años de las reivindicaciones alcanzadas durante los mandatos justicialistas. “Tucumán tiene que seguir siendo peronista a lo largo y a lo ancho del territorio. Y abrimos los brazos a todos los que quieran construir y trabajar por un Tucumán mejor. No queremos más tucumanos en el Obelisco, que se encandilen con las luces de Buenos Aires; tampoco que lleguen a ocupar una banca en el Congreso y no vuelvan. Las bancas la vamos a disputar en Tucumán; el que gana se queda con ellas y el que pierde se queda y acompaña”, lanzó con una libre interpretación de los presentes respecto de los destinatarios de ese mensaje.

El próximo encuentro está previsto para el próximo miércoles en el mismo predio. Podría ser el último de esta serie de jornadas de reflexión y será con el sindicalismo provincial.